Okonomitalia's Blog

The only certainty is change

FIB June 20, 2011

El capitalismo ha producido el materialismo y el consumismo, sin embargo, no ha producido la felicidad. Aunque este modelo ha fracasado, todos los paises del mundo se obstinan en medir el PIB como indicador de bienestar y riqueza. ¿Y por qué no medir el FIB (la felicidad interior bruta) es decir el nivel de bienestar de un país en relación con los servicios fundamentales proporcionados por el Estado? Este modelo garantiza la satisfacción de las necesidades primarias de los ciudadanos y produce bienestar. En consecuencia, se adopta un estilo de vida que facilita la convivencia social, una producción en la que se prioriza la calidad, el respeto por la naturaleza y por todo lo que ella produce, perseguir el progreso en lugar del provecho, el uso sano de la inteligencia a fines beneficiosos para todos, tener como objetivo mejorarse y mejorar para dejar un mundo en buena salud a los que vendran luego. En fín, un modelo nuevo que permita a un pueblo ser feliz de vivir en su país. Hay un pequeño país en Asia, el Bhutan, que ha propuesto, como un reto, este concepto nuevo. Es inevitable, en esta epoca de profunda crisis de la humanidad, que alguien plantee un modelo alternativo que abra nuevas perspectivas y esperanzas de futuro, y que tenga en su base nuevos valores,o, sencillamente recupere los antiguos valores que hemos despreciado considerandolos descontados.
Producir felicidad como bien de consumo es definitivamente una idea interesante que deberiamos sugerir a nuestros politicos sin valor y sin capacidad de ver opciones.

Advertisements
 

Crisis October 16, 2010

Hay mucha diferencia entre existir y estar vivos. Hay muchas personas que no se dan cuenta hasta que se enfrentan al abismo de su existencia. Nos movemos como unos autómatas preprogramados, viviendo por inercia nuestro dias, sin parar ni un segundo a preguntar a nuestro yo interior si es aquello el camino que hemos elegido. Parece como si vivieramos una vida tomada prestada. Como si sintieramos que en el fondo no nos pertenece. La cuestión es que hace falta una fuerte dosis de valor para penetrar el territorio incierto y desconocido de nosotros mismos. Cuando finalmente nos enfrentamos a este dilema existencial quiere decir que estamos en crisis. Y bienvenidas las crisis! En mi caso, la crisis de los cuarenta ha marcado un hito en mi vida personal. Porque es un momento de la vida que coincide con los balances y reflexiones acerca de las razones que nos han llevado a vivir según un estilo de vida determinado. Es un momento en el cual ya no podemos huir de nosotros mismos. Sin embargo, no se trata de juzgarnos ni hacernos las victimas. Simplemente ha llegado la hora de asumirnos la responsabilidad de la persona que creemos ser, y también de la persona que podriamos llegar a ser. Si no nos cuestionamos y no nos liberamos de aquellas creencias que nos ha venido condicionando desde la infancia, porque dictadas por la educación recibida y por el entorno sociocultural, y que han forjado nuestra personalidad, no podremos descubrir nuestra verdadera identidad y llegar a ser libres mentalmente.
Una crisis nos lleva inevitablemente a tomar decisiones, por lo tanto a cambiar el estado actual de las cosas que, evidentemente ya no funciona.